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Fotografías de América

Werner Bischof

Del 02 de Agosto al 15 de Octubre de 2016 - Inaugura: 19hs  - Entrada: $ 10.- Mie gratis

 
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Exposición que adhiere al XIX Encuentros Abiertos Festival de la Luz 2016.
Curadores:
Marco Bischof / Jorge Cometti / Leila Makarius

El fotógrafo suizo Werner Bischof (Zúrich,  1916 - Trujillo, Perú, 1954) es
una de las figuras más destacadas de la fotografía del siglo XX a pesar de
su corta carrera. Falleció joven en un accidente en Perú cuando contaba con
38 años, pero ya había dejado huella de su enorme talento artístico como
fotógrafo.

De Bischof destacan sus grandes reportajes fotoperiodísticos, tanto como
para ser uno de los destacados nombres de la revista Life y de la agencia
Magnum, en el periodo de la posguerra, para quienes realizó soberbios
trabajos sobre el sufrimiento humano en tragedias bélicas, desde Corea y la
India a Europa o Estados Unidos.

Nacido en Suiza en 1916, pronto destacó por su faceta artística, ya desde
niño, aunque centrado primero en el dibujo y luego en la pintura. Fue en
1932 cuando ingresó en la Escuela de Artes Aplicadas de Zurich y de la mano
del fotógrafo Hans Finsler cuando se centró en la fotografía y decidió
dedicarse artísticamente a ella. En apenas dos años se convirtió en el
alumno más destacado de la escuela en esta faceta, apoyado por su mentor, el
mencionado Finsler. Poco a poco se fue formando técnicamente, aprendiendo y
experimentando mucho, dejando fluir su enorme potencial creativo con
imágenes de naturaleza y mostrando gran destreza para la iluminación. Así,
en poco tiempo abrió su propio estudio en Zurich dedicándose a la fotografía
publicitaria y también de moda.

Bischof prosigue su carrera durante algunos años más, incluso tras viajar a
París en 1939 para asentarse en la capital francesa (y continuar su
desarrollo artístico con la pintura) pero el advenimiento de la Segunda
Guerra Mundial le obliga a regresar a Suiza y proseguir con su estudio. En
estos años, logra realizar trabajos publicitarios para marcas importantes y
en profundizar en el dominio de la iluminación, realizando fotografías muy
creativas como fuente de experimentación constante.

Cuando la guerra llega a su fin Bischof realiza un viaje a Alemania que
sería esencial en su carrera. Con su Rolleiflex Automat, recorre en
bicicleta algunos lugares de un país devastado. Allí fotografía las
consecuencias del conflicto bélico centrando su mirada en el sufrimiento
humano: hambre, miseria, casas devastadas...

Esa situación fue la que le catapulta hacia el fotoperiodismo. Siente una
irrefrenable necesidad de fotografiar esas situaciones, de mostrar en
reportajes el dolor de las personas que han sufrido las consecuencias de una
guerra. Lo hacía por compromiso, pero también por empatía hacia las
víctimas. Fue el comienzo de su fulgurante carrera en este género. Un
dominador de la técnica que ahora se volcaba en un tema que le llenaba. Sus
primeros trabajos como fotorreportero evidencian su talento y su enorme
implicación, con imágenes llenas de cercanía y alma.

Empezó publicando en la prestigiosa revista suiza Du, realizando distintos
trabajos que fueron forjando su espíritu de fotoperiodista. En 1946 entabla
una gran amistad con el fotógrafo Ernst Haas y en 1947 sus imágenes
impactantes no pasan desapercibidas para la revista Life, que le encarga
varios reportajes sobre los niños como víctimas de la guerra en Europa del
Este. Son imágenes poderosas, verdaderas muestras del dolor y el sufrimiento
humano.

Convertido ya en un verdadero referente en el fotoreportaje de guerras, y
aún siendo muy joven, en la agencia Magnum se fijan en su trabajo. En
concreto, de la mano de Maria Eisner, secretaria de la agencia y una gran
editora gráfica que quedó sorprendida con su trabajo sobre prisioneros
austríacos regresando a Viena en 1947 y publicado en la revista Heute con
fotos de Bischof. Otra gran figura de la época, Inge Morath destacó el gran
talento y potencial fotoperiodístico del suizo. El mismísimo Robert Capa
revisa el portfolio de Bischof en 1949 e inicia el proceso, con apoyo de
Cartier-Bresson y compañía, para aceptarle como fotógrafo para la agencia
por unanimidad.

Ya como miembro de Magnum en 1949, el suizo realiza excepcionales reportajes
que le encargan, siendo Capa su mentor y convirtiéndose en uno de sus
grandes amigos. En este periodo realiza reportajes en Italia y Gran Bretaña
(1950) y, posteriormente viaja a la India (1951), donde lleva a cabo un
excepcional reportaje sobre la hambruna, que fue publicado por Life y, en
ese momento, su fama internacional es indiscutible, convirtiéndose en uno de
los mejores fotógrafos en el mundo. Posteriormente, su prolífica carrera
como fotoperiodista no se detendría, trabajando en Japón, Corea, Hong Kong e
Indochina (1951-52). Siempre retratando a la población civil y sus
dificultades en diferentes conflictos, y destacando por su prodigioso
dominio de la composición, su gran precisión técnica y dominio de la luz.

En 1954 marcha a América Latina a seguir retratando la miseria en México,
Panamá, Chile y Perú. Donde realiza un gran trabajo capturando la cultura y
costumbres de sus habitantes. Aunque, lamentablemente supuso el fin de su
trayectoria y de su vida, puesto que sufrió un accidente en los Andes
peruanos.

Bischof no pudo continuar con su brillante trayectoria, pero nos quedan sus
imágenes, sus reportajes llenos de sentimiento y el resultado de un
fotógrafo extraordinario. Un gran artista que encontró en el fotoperiodismo
su mejor modo de expresión y elevó su nivel, dejando un legado de imágenes
icónicas y esenciales para entender la historia y las consecuencias de la
guerra en la humanidad.

ARTISTAS PARTICIPANTES

 
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